"En el vaivén de las letras la mente se desnuda, con cada trazo de la pluma se desangran las ideas y en la exquisita cadencia de las notas de una guitarra, Soy."
- Kain d'Ardeal
A propósito del lanzamiento de nuestro nuevo proyecto, el club de iniciación literaria "Libreratura", viene al tintero una reflexión de uno de nuestros miembros.
Escuchando un viejo album de una de mis bandas preferidas, que lleva como título "La leyenda de La Mancha"(1997), me puse a divagar en la idea del Quijote.
Mucho se ha escrito a cerca del ilustre
Caballero de la Triste Figura, y ciertamente aún queda mucho más por escribir. A 392 años de la publicación de la primera parte de la considerada más grande obra de la literatura hispana, la banda madrileña, Mägo de Oz decide crear un tributo a esta épica obra maestra y a las ideas e ideales que Don Miguel de Cervantes Saavedra con la intención expresa de invitar a su público a sumergirse en las letras Cervantinas.
No será éste el espacio para hacer crítica de la producción musical del mencionado album, ni del análisis literario del trabajo de Cervantes, solo son algunas ideas, tal vez incoherentes, que vienen a mi mente.
La primera parte de don quijote fue publicada a principios de 1605 bajo el nombre de "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la mancha", 25 años después de que Cervantes fuera librado luego de haber estado prisionero un lustro en Argel, estadía durante la cual enfrentó tortura debido a sus intentos frustrados de fuga. Algún tiempo después de su liberación y regreso a España, Cervantes trabajó como recaudador de impuestos, pero la quiebra del banco recaudador causa que sea llevado a prisión bajo el cargo de apoderarse de dinero público y es encarcelado en la Carcel Real de Sevilla en 1597, es en su estadía en la prisión sevillana donde pare la al quijote, según el prólogo de la obra. Con ésta producción, Saavedra crea el género de la novela moderna y su nombre se establece como uno de los pilares de la literatura universal y canon en la literatura occidental.
La estancia en cautiverio es enloquecedora y es por eso que quizá Cervantes enloqueció a su personaje para evitar enloquecer él mismo.
Alonso Quijano, un viejo pirado aparentemente por las historias y novelas de caballeros andantes, doncellas en apuros y reinos que salvar, la búsqueda del Santo Grial. ¿Realmente había enloquecido? Ciertamente en el Caballero de la triste figura se encarna una proyección de la mirada sobre aquellos que aún defienden sus ideales y principios, mismos que llegan a ser ajenos al flujo cultural hegemónico.
Entender nuestros recorridos nos permite escribir nuestra historia y observar, desde diferentes ángulos y con diferentes ópticas nuestro entorno y tal vez, sólo tal vez, nuestras realidades.
El ejercicio literario, es un dar paso a un lado para poder mirar, mirarnos y ser mirados.
Hasta aquí con esta primera parte y hasta pronto.
Lic. Luis Fernando Mata Macín
Écoute